domingo, 29 de julio de 2012

En los ciclos de la naturaleza se encuentran tres tipos: agua, azufre y fosforo Los ciclos unen a plantas, animales y los seres humanos de forma constante. Todos los elementos integrantes de los seres vivos se renuevan. El ciclo del agua es uno de los más importantes, ya que el agua es un medio de transporte de los nutrientes. El ciclo ininterrumpido de evaporación, condensación y precipitación garantiza la presencia de este elemento imprescindible para la vida. El fósforo, un nutriente escaso pero vital, tiene también su ciclo: la erosión aflora los depósitos de los fosfatos. Las plantas se nutren de estos y los herbívoros se alimentan de las plantas. Los carnívoros a su vez se alimentan de los herbívoros, integrando los fosfatos a su organismo. Las bacterias descomponen los cadáveres restituyendo los compuestos del fósforo al suelo, que pasa a las plantas, reiniciándose el ciclo. El azufre es otro nutriente. Su recorrido va desde el suelo o el agua a plantas y animales, regresando de nuevo al suelo o al agua. Gracias a la renovación de los ciclos podemos sobrevivir.

viernes, 22 de junio de 2012

                                    Los ciclos de naturaleza : 



Algunas actividades humanas pueden afectar a los elementos que forman el medioambiente y deteriorar las condiciones de vida en nuestro planeta.Muchos efectos del desarrollo industrial han favorecido la pérdida de la biodiversidad y algunas consecuencias son irreversibles.
                       MATERIA, ENERGÍA Y VIDA
Nuestro planeta reúne una serie de características que hacen posible la vida: una fuente de energía externa,
el sol; una atmósfera y la existencia de agua.

Los componentes de la Tierra son de gran importancia para la existencia de los seres vivos. En la atmósfera, la hidrosfera y la litosfera se encuentran los mismos elementos químicos que están presentes en los seres vivos; sin embargo la abundancia de cada componente varía en los distintos ambientes .

En diversas actividades, el ser humano utiliza la energía que proviene de combustible fósiles (carbón, petróleo y gas natural). El consumo de combustibles fósiles en industrias, centrales térmicas, calefacción y automóviles, ejerce un efecto nocivo sobre el medio. La emisiones procedentes de estas actividades pueden causar graves daños a la atmósfera, como la lluvia ácida, la destrucción de la capa de ozono y el efecto invernadero.